El trabajo 2018 de Film Commission Chile se concentró en el territorio, teniendo como objetivo cumplir con uno de los ejes de la Política Nacional del Campo Audiovisual 2017-2022, la promoción del desarrollo equitativo, desconcentrado, descentralizado e inclusivo del audiovisual.

“Entendemos que es necesario el crecimiento orgánico, sostenible y articulado de todas las regiones para que el país logre potenciar al máximo las oportunidades de una industria que beneficia económica, cultural y socialmente al país”, señaló Daniel Laguna, secretario ejecutivo del Consejo del Arte y la Industria Audiovisual del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

“Para que Chile sea Film Friendly se necesita el compromiso de todos. La coordinación regional, en este sentido, es clave. Es por ello, que estamos trabajando en articular y crear redes locales que permitan mayores beneficios tanto para los realizadores como para los habitantes”, resaltó.

Fundamental fueron las visitas a las regiones de Arica y Parinacota, Atacama, Coquimbo, O’Higgins, Biobío, Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes de Nicole Bonilla, coordinadora del Programa Chile Film Friendly de la Film Commission Chile, proyecto que busca asegurar mejores condiciones para realizar producciones, teniendo protocolos estandarizados para otorgamiento de permisos de rodaje, tasas amigables y facilitación de información en el desarrollo de rodajes y producciones en los territorios.

A su vez, este año tuvimos una nueva convocatoria nacional de los Proyectos de Comisiones Fílmicas Regionales, en Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Biobío, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes en los se pudo optar a la implementación, reactivación o fortalecimiento de oficinas fílmicas locales.

La presencia y los premios que otorgamos también tienen un fuerte tono local; la participación en la sección Cine del Futuro en el Festival Internacional de Cine de Valdivia, Filma Biobío en el Festival Internacional de Cine de Lebu y Biobío Lab en Biobío Cine: Festival Internacional de Concepción, nos permiten participar de certámenes en regiones, que potencian el audiovisual chileno. El premio Kinêma, por su parte, también resalta la majestuosidad de nuestro territorio. Este año recayó en “Cielo”, largometraje documental, coproducción chileno canadiense dirigido por Alison McAlpine y producido por Paola Castillo, sobre la increíble belleza del cielo nocturno en el desierto de Atacama.

“No hace mucho nos juntamos todos. En Valparaíso se realizó un exitoso Encuentro Film Friendly, herramientas para encargados fílmicos, que nos permitió levantar las principales problemáticas que estamos teniendo en cada rincón del país, además de entregar información sobre buenas prácticas, experiencias internacionales y los tipos de requerimientos de demandan cada tipo de producción. Todo para prepararnos para un 2019 con más producciones que nunca”, comentó Bonilla.

En este sentido, para ser un polo cinematográfico internacional tenemos que ser capaces de “hablar” en el mismo idioma en que lo hacen los mercados internacionales más importantes. Es en este marco que durante octubre se realizó el curso “Movie Magic: análisis, cuantificación y valorización financiero-contable para proyectos audiovisuales de alto impacto”, con apoyo de la marca sectorial Shoot in Chile, porque el trabajo que estamos realizando no es posible sin la colaboración con instituciones gubernamentales y privadas, como CORFO, las Marcas Sectoriales y las asociaciones de profesionales.

Estos son solo algunos de los logros 2018, parte de un proyecto que lleva ya siete años trabajando para mejorar las condiciones sociales y económicas, facilitando el desarrollo de producciones nacionales y extranjeras a lo largo de todo Chile. Desde la Film Commission Chile, agradecemos a todos aquellos que han colaborado para mejorar las condiciones del audiovisual chileno.