Desarrollar proyectos fílmicos en Chile puede significar hoy en día altos beneficios económicos, sociales y culturales para nuestro país; si tomamos en cuenta que, por ejemplo, el 30% de la inversión hecha en una producción audiovisual recae en la locación prevista, favoreciendo directamente a sectores como hotelería, alimentación y transporte.

Según estadísticas de la Asociación Internacional de Comisionados de Cine –AFCI, el presupuesto promedio en la Unión Europea para rodar una película se ubica entre los € 3.1 y los € 4 millones. En un mercado como el estadounidense, se estimó en 2018 una cifra similar, para producciones de rango intermedio. Tomando esas cifras como referencia, deberíamos tener dentro de nuestras expectativas que el país anfitrión recibiría en promedio € 1.3 millones  por concepto de gastos directos, a los que habría que sumar otros € 2 millones como impacto económico indirecto, inducido, mediático y turístico.

Estudios de Ernst and Young aseguran que cada dólar invertido en la industria audiovisual chilena trae como beneficio un retorno entre US$1,60 y US$6 a la economía del país.

Un caso emblemático es el ya legendario rodaje de la cinta “Quantum of Solace”, realizado durante 9 días en el norte de Chile y cuyo equipo permaneció en el país por 14 días. La producción contrató 300 chilenos y el gasto realizado fue de US$ 4 millones, donde un 35% se concentró en empleo directo, 15% en transporte y 10% alojamiento.

Más allá de lo netamente económico, en el ámbito laboral y de generación de oportunidades, el cine, las producciones audiovisuales y sus conexos representan un nicho bastante interesante a la hora de generar empleo. Un film de tamaño medio puede emplear a unos 223 profesionales entre artistas y técnicos, mientras que una película para televisión puede dar sustento a unos 106 trabajadores.

Tomando en cuenta datos de la misma Comisión Fílmica Internacional, el rodaje de una película en Chile, podría significar que el empleo directo en el sector audiovisual aumente en 46% en los próximos 5 años, mientras que podrían generarse más de 3.000 empleos indirectos.

La exposición de las locaciones promueve el turismo

Mostrar el país a través de una filmación es una fórmula cada vez más usada por naciones de todo el mundo, estrategia utilizada por su alto impacto y el retorno que significa para potenciar sus escenarios naturales, históricos y destinos en general. Ejemplos de esto son Nueva Zelanda con el rodaje de “El Señor de los Anillos”, Croacia y otras locaciones con “The Games of Thrones” y Túnez cuyos desiertos fueron inmortalizados en “Star Wars”.

Realizar filmaciones en Chile nos permite tener una vitrina para el mundo de nuestros atractivos turísticos, dando a conocer nuestros paisajes y diversos tipos de clima, a nuestra gente, su cultura y todas las bellezas que tenemos para ofrecer.